Las playas de
Puerto Vallarta en su mayoría son de arena dorada y mar azul acompañado de
aguas templadas y algunas con gran oleaje que las hacen ideales para practicar
surf.
En las aguas del mar Pacífico que bañan la
bahía de Banderas también se puede bucear o simplemente se puede tomar en el
muelle una de las diversas embarcaciones turísticas que te llevan a recorrer
todos los lugares cercanos a la ciudad, con el atractivo extra de poder
observar a la ballena jorobada, delfines o mantarayas.
Las playas más conocidas de Puerto Vallarta son:
Playa
de Oro: ubicada al norte de la ciudad, es tranquila y segura con grandes
cantidades de arena y conjuntos de rocas esparcidos, lo que aporta un toque muy
peculiar.
Playa de los
Muertos: una de las más famosas, se encuentra
ubicada al sur del Malecón y el río Cuale. Sobre la acera del Malecón, a la
orilla de la playa, sin lugar a dudas también una de las más céntricas
.
Playa Gemelas: de gran
belleza natural, se localiza al suroeste de Puerto Vallarta tiene como
principal característica su arena fina de color gris claro y un oleaje con
pendiente media.
Playa Conchas
Chinas: De los sitios más fascinantes del destino
turístico. A tan sólo unos minutos de la ciudad, esta playa se esconde entre
selva y montañas: un lugar excepcional teñido por los verdes azulados de sus
aguas y la arena gris claro. En este lugar se puede disfruta de las piscinas
naturales formadas por grupos de rocas. La claridad de sus aguas te permite ver
el fondo marino y conocer los diferentes tipos de peces que ahí habitan.
Playa Mismaloya: Ubicada
al sur de la Bahía, muy cerca del pie de las montañas. Justo ahí yace un
escaparate natural que reúne dos diferentes escenarios que enmarcan la imagen perfecta del Puerto de Vallarta. Si
quieres disfrutar de las mejores vistas no dudes en visitar este lugar: los
miradores, las terrazas de hoteles y los restaurantes tienen reservado el mejor lugar. Esta playa
es famosa por haber sido el escenario del filme La noche de la Iguana, dirigida
por John Huston en 1964.
Parque
Nacional Marino los Arcos: ubicado entre las playas Mismaloya y Gemelas.
Cuenta con túneles profundos, cuevas, arcos y arrecifes impresionantes: un
lugar espectacular para practicar buceo y snorkel donde encontrarás una gran
diversidad de fauna marina y aves. De las formaciones naturales más imponentes
de la bahía.
Playa
Boca de Tomatlán: entre colinas pronunciadas, árboles y palmeras que encuentran las aguas
dulces del río chocando con las olas del mar, se extiende el pequeño pueblo
pesquero Boca de Tomatlán. Es la última
playa que tiene acceso por carretera, un pueblo cálido con toques
tradicionales.
Agregar algunas fotos de
estas playas, no es necesario poner foto de cada playa.
La conciencia ecológica no abandona el hogar en vacaciones. Al salir de casa conviene asumir unos cuantos consejos que nos ayudarán a ahorrar dinero y a conservar el medio ambiente. Para ello, decisiones como desenchufar los aparatos electrónicos, revisar la nevera, apagar el calentador, observar los grifos, no dejar basuras, evitar saturar el buzón y no abandonar las mascotas son esenciales.
Desenchufar los aparatos electrónicos
Televisores de pantalla plana, ordenadores, videoconsolas, teléfonos inalámbricos, equipos de música, microondas, cepillos de dientes recargables... Los expertos los llaman "vampiros eléctricos" porque son aparatos que consumen energía las 24 horas del día aunque estén apagados. El responsable de ello es el sistema "stand by", o modo de espera. Según diversos estudios, pueden provocar que la factura aumente entre un 5% y un 20%, según el número de aparatos conectados.
Por ello, antes de marchar de vacaciones, conviene desactivar todos los aparatos electrónicos. Esta decisión no solo reducirá la factura eléctrica, sino también las emisiones de dióxido de carbono (CO2), causantes del cambio climático, y otros impactos medioambientales derivados de la producción eléctrica.
Los aparatos en stand by pueden provocar que la factura aumente entre un 5% y un 20%
Revisar y/o desconectar la nevera
Frigoríficos y congeladores requieren casi el 19% de la electricidad consumida en los hogares españoles. Si se va a estar una temporada larga fuera de casa, es mejor apagarlos o fijarlos en el nivel mínimo de frío para gastar lo menos posible. En este último caso, no hay que dejar alimentos perecederos. Tirar la comida se ha convertido en un problema ecológico en aumento: la tercera parte de los alimentos producidos al año en el mundo para el consumo humano (unos 1.300 millones de toneladas) se pierden o desperdician, según la ONU.
Apagar el calentador de agua y los sistemas de climatización
Si el calentador es de gas, es recomendable cerrar la llave de paso, y si es un termo eléctrico, lo mejor es desconectarlo para que no mantenga el agua caliente durante nuestra ausencia.
Observar los grifos y la toma de agua
Los grifos de la cocina y baños, al igual que los mandos de la ducha, son otro elemento que hay que tener en cuenta. En cualquier caso, antes de marchar, se puede cerrar la llave de paso de agua para evitar posibles fugas o goteos: una gota por segundo se convierte en 30 litros al día.
No dejar basuras
Antes de salir es una buena idea dejar la casa limpia y sin basuras. Al igual que el resto del año, la correcta separación de los residuos permitirá luego llevarlos a los contenedores apropiados para su posterior reciclaje. Además, al evitar amontonar la basura y la suciedad en casa se dificulta la posible entrada de plagas, algunas de las cuales son especialmente activas en verano.
Evitar saturar el buzón El buzón puede acabar saturado durante el periodo vacacional. Utilizar facturación por correo electrónico y evitar en la comunidad la publicidad no deseada puede ser de gran ayuda. Y para cualquier envío de papel que luego se quiera eliminar, siempre al contenedor de papel y cartón.
No abandonar la mascota
Cada año se abandonan entre cien mil y medio millón de perros y gatos en España, según diversas estimaciones. En vacaciones se registra el mayor número de abandonos. Si no se puede recurrir a un vecino, familiar o amigo que se haga cargo del animal, las posibilidades al viajar con mascotas son muy variadas y cada vez más numerosas: desde hoteles, casas rurales y campings que admiten perros y gatos hasta residencias caninas o felinas exclusivas.